El mantenimiento de plantas de tratamiento de agua es un proceso que incluye diversos factores que deben operar en conjunto, y por ello debe supervisamos de manera constante para comprobar los niveles de calidad exigidos y también para prevenir errores en el funcionamiento, tales como fallas en el bombeo o en los niveles requeridos en los tanques. Revisamos presión de tuberías y de bombas, estado de tanques y posibles filtraciones. Controlamos los niveles de oxigenación necesarios para el correcto ambiente de las bacterias.