El mantenimiento preventivo implica realizar revisiones en la losa para evaluar el estado de la impermeabilización. Se recomiendan como mínimo una vez al año y su objetivo es detectar y eliminar cualquier situación que pueda ser nociva para la integridad del sistema impermeable, algunas como encharcamientos por bajantes pluviales tapadas (con basura, hojas, animales muertos), daños en el impermeabilizante por perforaciones de insectos (hormigas), perforaciones ocasionadas por inclemencias del tiempo atípicas como granizo, trabajos realizados por terceros que ocasionaron perforaciones. Las revisiones de mantenimiento correctivo son para evitar que el actual daño se extienda tanto que llegue a ser irreversible (daños severos al sistema impermeable y al interior de la edificación). En cuanto detectemos cualquier daño es sumamente repararlo de inmediato ya que mientras más tiempo se deje pasar será más difícil de corregir.
